Cuidado de las joyas

Cuidado de las joyas

Sabemos que en la manada no paramos quietos. Por eso elegimos el TITANIO: un metal ligero, resistente y preparado para seguir vuestro ritmo. Sin dramas, sin complicaciones.

Aquí tienes la guía de cuidados más corta del mundo:

1. ¿AGUA? ¡SÍ, GRACIAS!

Puedes bañarte en el mar, en la piscina o ducharte con tus joyas. El TITANIO no se oxida, no se ennegrece y mantiene su brillo incluso en contacto con el cloro o el salitre.

2. ¿PIEL SENSIBLE?

El titanio es hipoalergénico, por lo que puedes llevar tus piezas durante todo el día con total comodidad. Tu piel, tranquila. Tú, a lo tuyo.

3. LIMPIEZA EXPRÉS

Después de una buena dosis de aventuras, si notas que tu joya ha perdido un poquito de brillo, solo necesitas agua templada y un poco de jabón neutro.

Límpiala suavemente, sécala con un paño suave y listo. Eso sí: procura secarla bien para evitar que queden marcas de agua.

SU ÚNICO “PERO”…

Aunque el titanio es un material muy resistente, puede sufrir pequeños arañazos o marcas con el paso del tiempo si entra en contacto con materiales más duros.

Pero, ¿sabes qué? Nosotros pensamos que forman parte de la historia.

ÁMALA CON SUS MARCAS DE GUERRA o guárdala en su bolsita original cuando no la estés usando.

Porque nuestras joyas están hechas para acompañarte en cada aventura.

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